Ciudad de México: la ciudad más contaminada del mundo…

Con cerca de 22 millones de habitantes, esta área metropolitana fue nombrada “la ciudad más contaminada del mundo” en 1992. ¿Cómo es la situación actual?

Contaminación en la Ciudad de México

La contaminación atmosférica se define a menudo como la presencia de sustancias en la atmósfera que pueden ser peligrosas para la salud, especialmente si están presentes en grandes cantidades. Ha sido uno de los mayores temas de preocupación durante algún tiempo. Se ha demostrado que es la causa de varias muertes en todo el mundo. De hecho, se estima que cerca de 7 millones de personas mueren cada año a causa de este tipo de contaminación.

En la Ciudad de México, la situación parece ser alarmante, y lo era durante décadas. Según el Instituto Nacional de Salud Pública de México, dicha contaminación mata a unas 17.000 personas al año. Es la octava causa de muerte, después de factores como la dieta, el sobrepeso, la hipertensión, el alcohol y las drogas, el tabaco y la falta de ejercicio.

Fuentes de contaminación en la Ciudad de México

En la Ciudad de México, los contaminantes primarios y secundarios son los más presentes en el aire. Los contaminantes primarios son los que se emiten directamente al medio ambiente, como el monóxido de carbono y el dióxido de azufre. Los contaminantes secundarios, por otro lado, se crean en la atmósfera a través de reacciones químicas, como el sulfato y el ozono.

– Geografía

La principal fuente de contaminación de la Ciudad de México es su composición geográfica, que la convierte en una ciudad vulnerable. De hecho, está situado en el cráter de un antiguo volcán, a una altitud de unos 2240 m. Como resultado, los niveles de oxígeno generados no permiten la combustión total del combustible, liberando más monóxido de carbono y otros contaminantes. La radiación solar transforma estos gases en smog, lo que representa niveles que superan las normas. Además, las montañas que rodean la ciudad promueven la acumulación de contaminantes.

– Transporte

La Ciudad de México ha experimentado un crecimiento demográfico bastante considerable. Su población ha crecido de 3 millones a más de 21 millones en 70 años. Este auge demográfico ha traído consigo varios medios de transporte, ya sean terrestres, aéreos o marítimos. Hoy en día, con la evolución de la tecnología, los medios de transporte se han vuelto más mecánicos para facilitar la vida cotidiana. Este aspecto tecnológico ha llevado a un aumento del consumo de energía, pero también a la propagación de los contaminantes primarios. Además, muchos coches de más de veinte años circulan en las ciudades, promoviendo la propagación de gases y humos nocivos.

– Industria

Una de las causas de la contaminación en la Ciudad de México es también el nacimiento de la industrialización, que sigue alentando a muchos migrantes de todo el mundo a establecerse allí. Este crecimiento industrial es responsable de la emisión de varias toneladas de residuos por la atmósfera cada día. Las industrias son las que más dióxido de azufre expulsan en el aire a través de sus emisiones de gas, polvo, etc.

– Las actividades humanas

Algunas prácticas cotidianas son también la fuente de contaminación del aire en la Ciudad de México. La calefacción (especialmente con leña), la agricultura y la quema de residuos verdes emiten partículas finas y amoníaco que son perjudiciales para el medio ambiente. Sin embargo, los factores naturales (incendios, erupciones volcánicas, etc.) y otras actividades domésticas contribuyen a esta contaminación del aire.

Efectos de la contaminación en la Ciudad de México

La contaminación en la Ciudad de México afecta a la salud de muchos de sus habitantes. Muchos mexicanos sufren enfermedades respiratorias, cardíacas, digestivas y de la piel. Las mujeres embarazadas, los niños y los ancianos siguen siendo los más vulnerables a los efectos de la contaminación. Obsérvese que alrededor del 70% de los niños mexicanos tienen problemas respiratorios y las muertes prematuras son cada vez más comunes.

Aparte de esto, la presencia de humo, generado por la contaminación, no proporciona suficiente calentamiento a la atmósfera para penetrar en el bajo nivel de ozono que cubre esta ciudad. Además, el cambio climático se está intensificando y convirtiéndose en un problema.

Plan de acción

A fin de reducir la contaminación en la Ciudad de México, las estrategias ya iniciadas se han reajustado considerablemente.

  • El gobierno está aumentando la concienciación y la educación del público.
  • Las industrias pesadas de las afueras han sido cerradas.
  • Las autoridades optan por limitar el uso de los vehículos más antiguos y aconsejan los modelos más nuevos para una mejor calidad de la combustión. Por lo tanto, la reducción de la combustión se ha popularizado favoreciendo los vehículos eléctricos.
  • Se anima a los ciudadanos y turistas a utilizar el transporte público para sus desplazamientos diarios. Además, se ha mejorado mucho el transporte público para satisfacer las necesidades de todos.
  • Se está estudiando la posibilidad de construir carriles para bicicletas, a fin de que la bicicleta sea un medio de transporte sencillo, accesible a todos y respetuoso con el medio ambiente.
  • Se han emprendido acciones como la recuperación, restauración, conservación y expansión de los espacios verdes urbanos para mitigar la resuspensión de las partículas.
  • Las autoridades han intensificado el examen y la modernización de los programas de prevención y control de incendios forestales, así como los programas de reforestación.
  • Se alienta la investigación científica en la búsqueda de una solución duradera.

La ampliación de la búsqueda de soluciones adicionales al problema de la contaminación en la Ciudad de México, todavía requiere un mayor progreso para sacarla de la lista de las ciudades más contaminadas del mundo. Tanto más cuanto que últimamente, esta área metropolitana está aún bajo la influencia de las nieblas grisáceas que envuelven sus nubes.

¿Conoces todas estas especialidades culinarias mexicanas?
Alojamiento compartido: un tipo de vivienda muy común en la Ciudad de México